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“La gratitud es la memoria del corazón” – Lao Tsé ( S. VI – IV a. C. ) –

La gratitud está íntimamente relacionada con el bienestar integral y la felicidad.

La palabra gratitud proviene del latín “gratia”, que significa gracia, elegancia o agradecimiento, y es la capacidad de apreciar todo lo que tenemos (material o inmaterial).

Gratitud y neurociencia de la felicidad

Cuando generamos sentimientos de gratitud a través de nuestros pensamientos, activamos el sistema de recompensa del cerebro, localizada en un área llamada Nucleo Accubens, responsable de las sensaciones de bienestar y placer en nuestro cuerpo.

Cuando el cerebro identifica que algo bueno sucede (real o imaginario), libera “Dopamina”, un importante neurotransmisor que aumenta la sensación de placer.

Además, la gratitud estimula las vías cerebrales para la liberación de oxitocina, hormona que estimula el afecto, la tranquilidad, reduce la ansiedad, el miedo y la fobia.

Por eso, las personas que manifiestan gratitud, viven en niveles elevados de emociones positivas, satisfacción con la vida, vitalidad y optimismo.

Soltar expectativas para ser más agradecidos

La gratitud nos demanda soltar el apego a las expectativas y deseos. Ya que en muchas ocasiones, no somos capaces de valorar lo que estamos viviendo, debido a la ceguera que nos provoca la ilusión o creencias de cómo han de ser las cosas para sentirnos satisfechos/as.

La gratitud nos pide estar presentes, conectarnos con nosotros, para ser capaces de valorar lo que ocurre a nuestro alrededor aceptando el momento, tal y como es.

La gratitud nos requiere saber dar y también saber recibir, para poder sentirnos en un equilibrio de intercambio vital.

La gratitud nos beneficia de múltiples formas

Practicar la gratitud de forma consciente nos reporta múltiples beneficios a nivel físico, mental, emocional y social.

· Mejora las relaciones interpersonales

· Incrementar la autoestima

· Reduce los niveles de ansiedad

· Genera una actitud más positiva

· Mejora la empatía

· Reduce la agresividad

· Mejora la salud física

· Facilita el sueño

· Mejora la salud mental.

¿Cómo cultivar gratitud?

Podemos hacerlo de diversas formas. Aquí te comparto algunas y te invito a ponerlas en práctica:

· Poniendo atención durante un día, a cualquier cosa positiva que te haya sucedido por pequeña o aparentemente insignificante que te parezca y agradecerla.

· A través de la meditación. Concéntrate en la intención de ser agradecido/a. Siéntate en una postura cómoda, con la espalda recta. Después de realizar unas respiraciones por la nariz de forma larga, lenta y profunda, empieza a agradecer todo por lo que te puedas sentir agradecido/a en el día de hoy.

· Antes de irte a dormir, agradece 3 cosas que te hayan sucedido durante el día.

· Lleva un diario con las cosas positivas o buenas, por las que estés agradecido/a.

· Da las gracias a alguien, de palabra, con un gesto o con una sonrisa.

· Comparte con tus seres queridos, por lo que te sientes con ellos en gratitud.

· Tómate unos minutos para saborear una experiencia, con presencia y plena consciencia. Observando con todo, con total detalle.

· Coge un jarro transparente, y cada día introduce un papelito con algo por lo que te hayas sentido agradecido/o. Verás cómo se va llenando…

Recuerda que cultivar gratitud es una experiencia sanadora, para ti y para tu entorno.

Minerva Castillo

Coach Salud y Bienestar . Formadora programas Bienestar Empresa. Instructora certificada Mindfulness .

www.minervacastillo.es