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Artículo de opinión firmado por Paco Lari, director general de Salut i Treball, y publicado en Diari de Tarragona.

El 1 de mayo y el pasado 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, son dos fechas señaladas en el calendario laboral. Dos fechas, muy cercanas, que deberían invitarnos a todos a la reflexión, en el sentido de que no podemos bajar la guardia, y en el contexto actual aún menos, a la hora de activar los mecanismo de alerta para actuar decidida y eficientemente ante una lacra, la de la siniestralidad, que es todavía un grave lastre, tanto por el coste que tiene en vidas y salud como en la pérdida de competitividad en las empresas.

Pero hoy me gustaría hablar de los retos del sector de la prevención. Y de las empresas. Y de la sociedad en su conjunto. La crisis económica y social a nivel global, derivada de la crisis sanitaria provocada por la pandemia de la Covid-19, nos obliga, indefectiblemente, a replantearnos las actuaciones del pasado y prever qué necesitaremos en el futuro más inmediato.

No dispongo de una bola de cristal. Ya me gustaría. Pero si algo va a cambiar en la etapa postcovid será la percepción que todos tendremos de la vital importancia de la salud y de los conceptos ligados a una vida saludable, segura y responsable.

Tanto en el ámbito particular como en el laboral estaremos mucho más atentos a cómo se hacen o se dejan de hacer las cosas. Justamente, dejar de hacer muchas cosas ha agravado el desastre y ha dejado al borde del abismo el sistema sanitario. Desde aquí mi reconocimiento y agradecimiento a todo el personal médico, en el sentido más amplio de la palabra, por suplir con esfuerzo y valentía las carencias impuestas.

El otro aspecto que también cambiará será la universalización de la tecnología y/o digitalización. Y aquí creo que la tendencia no irá, o no debería ir, tanto en la implementación de nuevos dispositivos ni sistemas (que también) como sobre todo acercar esta tecnología a todo el mundo. Hacerla fácil y cercana será la clave. Y estoy pensando no sólo en el teletrabajo, sino en la optimización de recursos y el tiempo, reducción de la movilidad, mejora de la comunicación e información y desarrollo de la telemedicina.

Y en todo esto, ¿qué papel jugamos los servicios de prevención de riesgos laborales?

Dejadme que os diga que las empresas del sector jugaremos un papel capital. Es nuestra razón de ser. Deberemos poner nuestra experiencia al servicio de un nuevo escenario empresarial y social que nos exigirá desarrollar estrategias y metodologías para asegurar, aún más, pero desde un ámbito hasta ahora inédito, la seguridad y la salud de las personas.

Por nuestra experiencia, la adaptación al cambio para dar el mejor servicio posible en el ámbito de la vigilancia de la salud y la prevención viene de lejos. Hemos tenido que resolver retos necesarios y cambiantes como ha sido la llegada de la digitalización, la nanotecnología y también el fomento de los hábitos saludables en las empresas. Todas estas novedades exigían y exigen una eficiente comprensión del cambio para dar respuesta a las necesidades emergentes.

Pero ahora se nos pide más. Ir más allá. Dar respuesta a un reto inimaginable hace sólo unos meses atrás. Y ya nos hemos puesto a ello. Ya estamos trabajando.

De hecho, desde el minuto uno de la declaración de la pandemia y el estado de alarma, hemos activado todos los activos a nuestro alcance para tener, primero, debidamente informadas a las empresas y, en la medida en que estas informaciones procedentes de la administración se convertían en certezas, se han habilitado los necesarios protocolos sectoriales para garantizar que los planes de desconfinamiento velen de forma eficaz por la seguridad y salud de las personas. Una tarea inédita, pero a la que estamos dando respuesta con la mejor de nuestra predisposición y experiencia.

Ojalá, aprovechando el día de hoy, realicemos todos juntos una profunda reflexión, con optimismo y voluntad de mejora para aprovechar el reto de seguir trabajando activamente en la seguridad y la salud. El futuro va de eso.