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El 2020 nos puso a todos a prueba: cambio, soledad, incertidumbre, emociones difíciles, adaptación “forzosa” a una nueva realidad, y además, con muy poco tiempo para gestionarlo.

Según un estudio del CIS de marzo de 2021, uno de cada cinco españoles se ha sentido “deprimido o sin esperanza” durante 2020; más del 40 % ha tenido problemas de sueño, y más del 50% se siente “cansado o con pocas energías”.

Además, pone de relieve que el estrés ha aumentado un 40% entre los trabajadores, y que uno de cada cuatro españoles presenta síntomas relacionados con la depresión grave o moderada por la Covid-19.

El bienestar como estrategia empresarial

Por ello, el lugar de trabajo juega un papel primordial en el fomento de la salud y el bienestar en este siglo, ya que invertimos una tercera parte de nuestro tiempo en este entorno.

La gestión del bienestar laboral se ha convertido en una de las tendencias y estrategias de recursos humanos más importantes del 2021.

Y así, también se plasma en el nuevo Criterio Técnico 104/2021, de la Inspección de Trabajo, que dice que las empresas están obligadas a evaluar los riesgos psico-sociales de sus trabajadores/as y establecer medidas preventivas entorno a factores como el estrés laboral, la violencia en el trabajo y la fatiga derivada de la ordenación del tiempo de trabajo.

El 2021 nos reta a tomar partido y de forma global y colaborativa, apoyando los procesos de recuperación de la salud y bienestar de nuestros trabajadores y empresas.

Win-win empresa-emplead@

Se precisa impulsar el bienestar laboral para crear un espacio de crecimiento y bienestar corporativo, donde el win-win es el ganador de la partida.

Necesitamos motivarles, haciéndoles sentir que son importantes y necesarios para superar este reto. Y que juntos las posibilidades se multiplican.

Invertir en el bienestar de nuestros empleados, es trabajar en la calidad y en la productividad de sus servicios, es mejorar las relaciones interpersonales y crear una comunicación de mayor calidad, es crear empresas motivadas y resilientes con gran valor añadido: sus emplead@s.

¿Por dónde empezamos?

· Podemos empezar analizando el clima y la salud mental en nuestra empresa.

· Ofreciendo herramientas para la gestión del estrés, el tiempo y la auto-regulación emocional.

· Creando equipos con mayor inteligencia emocional, donde la comunicación (interna y externa) sea más empática y asertiva.

· Equipos más empáticos, motivados y resilientes, capaces de pedir ayuda y de ofrecer apoyo.

· Con un life-motive común: “Solo vas más rápido, en equipo más lejos y más reforzado”.

Minerva Castillo

Coach Salud y Bienestar

Consultora Empresa Saludable

www.minervacastillo.es